¿Un tejido con personalidad, textura y dibujos que forman parte de la propia tela? Sí, hablamos del jacquard. Elegante pero nada aburrido, este tejido puede pasar de un vestido sofisticado a un cojín protagonista o una chaqueta estructurada. Todo depende de su composición, su peso y, por supuesto, del proyecto que tengas entre manos.
¿Qué tipo de tela es el jacquard?
El jacquard no es una fibra concreta, sino una técnica de tejido. El diseño se crea directamente al entrelazar los hilos durante la fabricación, en lugar de imprimirse sobre una superficie ya terminada. Por eso, los motivos forman parte de la estructura del tejido y pueden crear contrastes de color, relieve o textura.
El tejido jacquard puede fabricarse con algodón, lino, seda, viscosa, poliéster y diferentes mezclas. También existen versiones ligeras para prendas fluidas y otras más densas para chaquetas, tapicería o decoración. En otras palabras: que sea jacquard no te dice por sí solo si una tela es gruesa, ligera, rígida o fluida. Para elegir bien, hay que mirar su composición, peso y caída.
¿Qué significa jacquard en español?
“Jacquard” es un término procedente del apellido de Joseph-Marie Jacquard, inventor francés cuyo telar permitió controlar los hilos de la urdimbre para crear dibujos complejos de manera mucho más automatizada. En el mundo textil, cuando hablamos de tela jacquard, nos referimos principalmente a un tejido cuyo motivo se crea mediante el propio proceso de tejido.
Por eso, un dibujo jacquard no es simplemente un estampado colocado encima de la tela, el motivo está integrado en su construcción.
Jacquard, damasco y brocado... ¿son lo mismo?
No exactamente. Estos términos se cruzan con frecuencia, pero conviene poner cada uno en su sitio. El jacquard hace referencia principalmente a la técnica de tejido; el damasco es un tejido caracterizado por sus contrastes entre zonas mates y brillantes, mientras que el brocado es un tejido decorativo asociado a motivos ornamentales, a menudo en relieve y realizados con hilos suplementarios.
En pocas palabras, el brocado puede considerarse una variedad de tejido jacquard, pero no todo jacquard es brocado. Si buscas una tela con un efecto rico, ornamental y más teatral, el brocado puede ser justo lo que tienes en mente.
- Para un efecto elegante y reversible, el damasco es una opción clásica.
- Para motivos más ornamentales y una presencia marcada, prueba un jacquard barroco.
- Para prendas de punto, el punto jacquard permite crear dibujos directamente en una estructura de punto.
¿Qué es el jersey jacquard?
El jersey jacquard combina la construcción de un tejido de punto con la técnica jacquard para crear dibujos y efectos de color directamente en el tejido. A diferencia del jacquard tejido plano, tiene las características propias del punto: suele ser más flexible y puede presentar elasticidad según su composición y estructura.
Es una opción interesante para confeccionar prendas como vestidos, faldas, tops, chaquetas o jerséis. Antes de cortar, comprueba siempre el porcentaje de elasticidad para asegurarte de que coincide con las exigencias del patrón.
Características de la tela jacquard
- Motivos integrados: los dibujos forman parte de la estructura del tejido y no se aplican simplemente sobre la superficie.
- Gran variedad: existen jacquards ligeros, medios y pesados, con acabados lisos, texturizados o con relieve.
- Diferentes composiciones: puede encontrarse en algodón, lino, viscosa, poliéster y mezclas.
- Textura y relieve: la técnica permite crear interesantes juegos entre color, brillo y superficie.
- Caída variable: un jacquard ligero puede resultar fluido, mientras que uno más grueso puede aportar mucha estructura.
Si buscas una tela según su peso, puedes consultar nuestra selección de jacquards ligeros o de jacquards pesados.
¿La tela jacquard es para verano o invierno?
Para ambos. La clave está en elegir el jacquard adecuado. Un tejido ligero de algodón, viscosa o mezcla puede funcionar perfectamente para vestidos, faldas o blusas de entretiempo y verano. En cambio, un jacquard grueso y estructurado resulta más apropiado para chaquetas, abrigos, accesorios o proyectos de decoración.
Antes de comprar, fíjate en el peso, la composición y la caída. Son estos factores, y no la palabra “jacquard” por sí sola, los que te indicarán cómo se comportará la tela.
¿Para qué se usa la tela jacquard?
La versatilidad del jacquard es precisamente uno de sus grandes atractivos. Dependiendo de sus características, puedes utilizarlo tanto en confección como en decoración.
- Moda: vestidos, chaquetas, blazers, pantalones, tops y abrigos.
- Accesorios: bolsos, neceseres, cinturones o pequeños complementos.
- Decoración: cojines, cortinas, tapicería y otros proyectos textiles para el hogar.
- Prendas de punto: jerséis, vestidos y otras prendas confeccionadas con jersey jacquard.
Descubre nuestra selección de telas jacquard
En Mondial Tissus encontrarás jacquards de diferentes pesos, colores, composiciones y estilos para llevar tus proyectos un paso más allá.
¿Buscas algo gráfico? Explora nuestros jacquards de inspiración étnica o déjate tentar por los jacquards japoneses. Desde motivos geométricos hasta diseños florales, el jacquard tiene muchas caras y ninguna tiene intención de pasar desapercibida.
¿Cómo coser tela jacquard?
Coser jacquard no tiene por qué ser complicado, pero conviene adaptar la técnica al peso y a la composición del tejido.
- Comprueba el deshilachado: algunos jacquards pueden deshilacharse bastante. Sobrehila los bordes o utiliza un acabado adecuado antes de montar la prenda.
- Ten en cuenta el grosor: si el tejido es pesado, evita acumular demasiadas capas en las costuras.
- Elige la aguja adecuada: utiliza una aguja de máquina adaptada al grosor y a la composición del tejido.
- Haz una prueba: cose primero sobre un retal para comprobar tensión, puntada y comportamiento del tejido.
- Cuida el planchado: prueba siempre la temperatura en un retal y plancha siguiendo las indicaciones de la fibra. Con hilos metalizados, extrema las precauciones.
- Refuerza cuando sea necesario: en cuellos, cinturillas, vistas o zonas que necesiten estabilidad, una entretela puede ayudarte a mantener la forma.
¿Cómo cuidar la tela jacquard?
No existe un único método de lavado para todos los jacquards. El cuidado depende principalmente de la fibra, el acabado y la construcción del tejido. Por eso, consulta siempre las instrucciones específicas de la tela antes de lavarla.
Si el tejido es delicado, tiene hilos metalizados, relieves pronunciados o una composición que lo requiere, puede ser preferible una limpieza más suave. Antes de lavar una pieza terminada, prueba el tratamiento sobre un retal para comprobar si cambia el color, el tacto o la forma.
Ahora que conoces mejor el tejido jacquard, solo queda elegir tu favorito. Porque cuando el dibujo ya viene tejido en la tela, tus proyectos empiezan con bastante ventaja.



























